Tuesday, August 16, 2011

EL BESO EN SUS PESAS Y MEDIDAS

Si por casualidad a tu perro se le ocurrió la mala idea de romper la carta que guardaba la receta de la felicidad y que él portaba en su mandíbula, yo te puedo dar otra, la del beso. Tal vez no sea lo mismo que la de la felicidad, pero es receta de amor al fin y muchas veces la felicidad va, o viene, de la mano con el amor.  Esta receta me la dio una abuela postiza que me regaló la vida. Cuando era chiquita nos acostábamos a dormir en mi cuarto, y era allí cuando ella empezaba a recitarme los versos y poesías que había traído desde Perú, de cuando ella también era chiquita. Las trajo muy arraigadas porque el autor era Octavio Polar, su padre, por lo cual es lógico que esta anciana, que hoy tendría más de un siglo, recordara una a una esas palabras mágicas que versaban acerca del amor y otras delicias. Sin más prólogo ahí va la receta:

El beso en sus pesas y medidas

De néctar puro una gota,
una gotita de miel,
de magnetismo, un tantito,
sabor de rosa y clavel,
un átomo de pudor,
cuatro dragmas de ternura,
otras tantas de locura
y un crepúsculo de amor.

Cuando la tengas cocinada compartila con ese enamorado que te está esperando del otro lado de la puerta

1 comment:

Familiarizada said...

muy original cuento con poesía:)