¿Quién tiene escondidas las
palabras para explicar el amor? Quizás no existan porque no se trata de
habladurías, sino más bien de sensaciones. Pero haciendo un esfuerzo, y
teniendo en cuenta que estas líneas provienen de alguien que casi nada sabe de
la vida, o mejor dicho que todavía es demasiado lo que le queda por aprender,
personalmente podría describirlo brevemente. Si te palpita el corazón y te
brilla la mirada cuando estás parado frente a una persona, eso puede decirse
que es amor. Si la sonrisa se instala en tu cara y ya no puedes evitarla, si
estás con esa persona que te produce estas sensaciones y es como si el resto
del mundo no existiera. Cuando te sentís capaz de dejar todo, lo que pase en
ese instante o en el resto de tu vida, podemos empezar a hablar de amor. Cuando
el tiempo pasa pero la vibración es la misma, cuando todo se convierte en una
vorágine y el alma se te ensancha de felicidad, quiere decir que estás
enamorado. Cuanto te acostás al alba estando o simplemente pensando en esa
persona, o te levantas casi de madrugada para encontrarte en alguna esquina de
la ciudad a tomar un simple café. Si el tiempo pasa pero la vida no envejece,
porque estás tan feliz que ya no hay motivos para ver las arrugas que se van
grabando en tu cara. Porque el amor te deja tan ciego que te impide ver hasta
lo que está frente a tu nariz.
¿Serán éstas las palabras
para explicar este sentimiento, sensato cuando es compartido y odioso cuando no
es recíproco?
También es sentirse eléctrico
y vivaz. Es sentirse y sentirlo eterno, es del alma la mejor de las proezas, es
la plenitud de la vida toda junta en la palma de una mano. Es sentirse grande y
grandioso, y además es no poder parar de hablar o pensar en ese alguien. Lo
demás son todas imposiciones que nosotros mismos nos fabricamos.